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Programas de prevención y educación de los Centros Sor Isolina Ferré son 96% efectivos en evitar los principales males sociales de PR


Los programas de prevención, intervención comunitaria y educación de los Centros Sor Isolina Ferré tienen una tasa agregada de efectividad promedio de 96% para evitar la deserción escolar, la delincuencia juvenil y el embarazo entre adolescentes. Además, son efectivos en lograr que jóvenes que fueron desertores escolares o estaban en riesgo de serlo continúen una vida productiva a través del estudio y/o del trabajo luego que se gradúan de cuarto año de escuela superior en sus escuelas alternativas.

Así lo revela el Estudio de Validación de Efectividad 2018 realizado por la organización sin fines de lucro para verificar dónde estaban los participantes que llevaban cinco años fuera de su red de servicios. La efectividad se estableció a base del servicio que recibieron. Por ejemplo, si un joven recibió tutorías para prevenir la deserción escolar, se verificó si cinco años después seguía matriculado en la escuela y teniendo éxito académico. Si participó en talleres de prevención de embarazo a destiempo, se auscultó sin no habían tenido hijos antes de los 18 años. O si estuvo en programas de prevención de delincuencia juvenil, se verificó que no hubiera tenido problemas con la justicia.

La tasa agregada de efectividad promedio de 96% refleja un aumento de 2.1% al compararse con la tasa de 94% documentada en 2009 entre participantes egresados en 1995. “Este aumento comprueba que estamos evitando conductas de riesgo, como abandonar la escuela, delinquir a temprana edad o tener un embarazo a destiempo, que no sólo tienen un impacto negativo a nivel individual, sino también a nivel colectivo porque requieren de recursos con los que el gobierno no cuenta e impactan negativamente la calidad de vida de la sociedad en general. Nuestros niños y jóvenes están teniendo una oportunidad para encaminarse hacia una vida plena y lo que es más importante aún: siguen aplicando en sus vidas lo aprendido con nuestros trabajadores sociales, maestros, intercesores y demás personal una vez dejan de recibir nuestros servicios”, explicó el principal oficial ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, José Luis Díaz Cotto.

Además, el estudio documentó que el 90% de los egresados de las escuelas alternativas de los CSIF se encuentran estudiando, trabajando o realizando ambas actividades al cabo de cinco años de haberse graduado de cuarto año. Esto cobra especial relevancia si se toma en cuenta que por lo general estos estudiantes habían abandonado la escuela o estaban en riesgo de hacerlo cuando llegaron a los CSIF.

“Se valida también la importancia del modelo bio-psico-social-espiritual en que se basan todos los programas de la organización. Este enfoque hace posible, a su vez, el cumplimiento de la misión de los CSIF de contribuir al desarrollo de todo ser humano en las diferentes etapas hasta alcanzar una vida plena”, concluye el estudio realizado entre marzo y octubre de 2018. El mismo fue publicado en diciembre.

Los resultados del estudio se dieron a conocer en una conferencia de prensa realizada en CSIF-Caimito. Como parte de la presentación, un grupo de jóvenes egresados de diferentes programas de prevención y educación ofreció su testimonio de cómo los Centros han impactado sus vidas.

“Mi mayor ganancia en los Centros ha sido poder socializar, tener amistades. Antes de ir a los Centros, yo era una persona solitaria, callada, no tenía amigos, no era de comunicarme. Una vez llegué, un compañero me invitó y me fui desarrollando conociendo amistades, amigos, y desde ese momento yo aprendí a socializar y a comunicarme con otras personas”, dijo Julio Rodríguez, de 17 años y estudiante universitario de primer año. Julio participó en los programas de tutorías y demás actividades de prevención, incluyendo la Banda Musical de El Tuque, en la que se ha desarrollado como músico.

De hecho, el director de esa banda actualmente es Enrique III Borbe Crespo, de 21 años y también residente de El Tuque, Ponce. Enrique llegó a Puerto Rico con su familia procedente de Filipinas sin siquiera saber español y comenzó a recibir servicios en los Centros desde hace 8 años. Actualmente, está en cuarto año de universidad estudiando ciencias forenses con concentraciones en biología y música. “Lo que a mí los Centros me han brindado son oportunidades. Me ayudaron a adaptarme adecuadamente al lugar donde estaba viviendo y los buenos maestros que me daban las tutorías me ayudaron un montón para yo poder pasar de grado, graduarme y poder mejorar como persona”, afirmó quien descubrió la música precisamente a través de los CSIF.

Accede al contenido total del estudio a través del enlace al pie de esta nota. 



csif_estudio_efectividad-hr.pdf